Carmencita
La animita de la Carmencita está en el Cementerio General de Santiago, en la calle Lircay, cerca del acceso por Recoleta. Hoy es un sitio de devoción popular lleno de flores, velas y placas de agradecimiento por favores concedidos.
Según la investigación patrimonial del propio Cementerio General, la “Carmencita” no habría sido una niña, sino Margarita del Carmen Cañas, una mujer que llegó del campo a Santiago en 1933, en un contexto de crisis económica. Con pocas oportunidades laborales, habría adoptado el nombre de “Carmencita” y ejercido la prostitución. También se menciona su relación con Julio Marín Alemany, un notario adinerado que habría dejado a su familia para vivir con ella.
La versión documentada del Cementerio señala que murió en 1949, y desde entonces su tumba fue transformándose en una animita visitada por personas que le piden ayuda o le agradecen “milagros”.
Eso sí, alrededor de la Carmencita circulan varias leyendas. Durante años se difundió que había sido una niña violada y asesinada, o una joven trágicamente enamorada. Pero la investigación reciente del Cementerio General indica que esas versiones serían parte del mito popular posterior, no necesariamente los hechos históricos.